Aprender a liderar practicando, con Maialen Oregi
A los 15 años Maialen tenía claro que antes de los 25 montaría una empresa. No sabía de qué, pero sabía que quería libertad, y esa claridad temprana marcó su trayectoria.
Maialen Oregi es facilitadora, emprendedora y cofundadora de Manahmana, una organización que lleva 18 años acompañando a equipos y empresas en procesos de transformación.
Estudió Humanidades y Empresa, comenzó su carrera profesional en el mundo corporativo y allí tuvo su primera revelación: le apasionaba estar delante de grupos, facilitar conversaciones, y activar el pensamiento colectivo.
Pero también descubrió algo que le incomodaba profundamente: dinámicas rígidas, horarios inflexibles, culturas donde muchas personas no disfrutaban su trabajo.
Esa incomodidad no la bloqueó, al contrario, la impulsó.
A los 23 años creó Manahmana junto a su equipo, inicialmente como proyecto de aprendizaje dentro de un programa de emprendimiento. Lo que nació como laboratorio terminó convirtiéndose en una empresa consolidada con casi dos décadas de recorrido.
Y aquí aparece algo clave: para Maialen, Manahmana nunca dejó de ser una herramienta de aprendizaje.
Primero para emprender.
Después para liderar.
Hoy, para evolucionar.
Después para liderar.
Hoy, para evolucionar.
Después de 18 años emprendiendo, el mayor desafío de Maialen no es crecer. Es soltar. Empezó emprendiendo en equipo, en horizontalidad, entre socios fundadores. Pero a medida que la organización crece y se incorporan nuevas personas, el liderazgo se tensa y requiere transformación.
Ya no basta con compartir visión entre iguales. Ahora toca:
- Alinear propósito con personas que no estuvieron en el origen.
- Clarificar directrices sin perder autonomía.
- Sostener cultura sin imponerla.
- Delegar sin controlar.
Y aquí aparece uno de los temas más honestos de la conversación: el control.
Maialen reconoce tener una tendencia natural al control. Como la mayoría de líderes que han construido algo desde cero. Pero también afirma algo contundente: su convicción sobre el tipo de empresa que quiere construir es más fuerte que su necesidad personal de controlar.
Por eso trabaja conscientemente su autoliderazgo en el MBA INUSUAL para, entre otras cosas, abrir procesos colectivos de redefinición interna, dar responsabilidad real, y confiar incluso cuando incomoda.
Su próximo gran salto será dejar la dirección operativa para centrarse en lo que más disfruta: la parte comercial y la creación de proyectos con clientes.
Y ahí aparece el aprendizaje que comparte Maialen generosamente en esta entrevista: el liderazgo no se domina desde la teoría. Se practica, se ajusta, se corrige y, se vuelve a intentar.
¿Te gustaría ir un paso más allá en tu liderazgo para hacer una diferencia positiva en el mundo? Te invitamos a explorar todo lo que el MBA INUSUAL tiene para ti, lo que nunca aprenderás en una escuela de negocios.
Creadores e invitados
